Al fondo del local un borracho expone en voz alta, “un día se hará un servicio en Marte y entonces llegará uno y dirá…, de puta madre, yo estaba aguantando para poder ir a cagar allí” El resto de comensales asienten convencidos.
Me siento en el autobús con la cabeza descansando sobre el respaldo del asiento y miro al techo, a mi alrededor está sentado un grupo de niñas de diecisiete años, perdón, una tiene dieciocho. Un tipo se acerca para ofrecerme por 15 euros un móvil que tiene de tó, cámara pa video y pa fotos de dos megapíxeles, un giga de memoria, y también mp3. Regalao pa mí, robao pa él. Pongo mi mejor cara de chuloputa y sin levantar la cabeza, lo desecho con un gesto de mano. No me habría quedado tan bien si estuviera menos cansado. Se lo ofrece a las chicas, ninguna lo quiere, pero ya tienen motivo para amontonar argumentos y destripar la situación, como buenas tertulianas. Parecen desconocer el concepto de turno de palabra, en su lugar prefieren levantar la voz como picotean al aire las palomas de María Luisa cuando les arrojas una miga, un poco más frustradas tras cada intento y sin saber que probablemente un gorrión se la ha llevado ya. Después pasan a discutir sobre las problemáticas que conlleva tener una adolescencia rebelde; qué hacer por la noche, los conjuntos, los accesorios y lo importante que es buscar un sitio donde la policía no les multe por beber, recuerden que UNA tiene ya los dieciocho. Cortocircuito, la más gorda parece ofenderse porque la rubita comenta que empezó con un tal Moi justo cuando pusieron la ley antibotellón, muy interesante por cierto, ¿Qué pasa, que la ley empezó porque empezasteis a salir no? La observación no parece tener ninguna relación causal con la conversación, lo cual sorprende si recordamos que los perros grandes suelen ser de carácter tranquilo. La rubita se queda pillada, puede haber dos motivos, que sea tonta e incapaz de hilar una respuesta, o tan inteligente que considera estúpido contestar al envite. Un pasota como yo siempre encuentra dos opciones para todo, si supiera su nombre podría mirar su tuenti,… tonta seguro.
Las ocho menos cuarto de la tarde, las farolas se van calentando y me quedan quinientos metros de paseo por el centro de Sevilla, estoy un poco cansado después de la escucha. No deberías ser tan duro, me digo, quizás te aburres demasiado rápido y cada vez pones menos interés en descubrir la tramoya de toda esta gente… es muy fácil pensar que todo es pura interpretación, que detrás no hay nada, pero hoy día tenemos tantos medios para definir nuestra fachada que todo parece tender a la inmediatez; dos, cuatro u ocho megapíxeles para hacer un anuncio constante y en formato digital de nuestra forma de vida y de nosotros mismos. Miedo y asco, no sé de dónde ha salido tanta gente, será la primavera. Tengo la impresión de ver la cara de Jennifer López repetida cien veces a lo largo de la calle, entorno los ojos para asegurarme, resulta que no hay tía que no se la haya pintado encima (las que no lo han hecho me pasan más desapercibidas), lo sé porque contrasto sus culos. Creo que fue Luisfer quien me comentó que Japón era el país con más número de usuarios de facebook entre la población, ¿no era allí donde se disfrazaban de personajes manga?
Llego a mi destino, gente guay reunida, Encantado ¿Qué estudias?, Arquitectura ¿Tú?, Yo soy Arquitecto, Ah ¿Y vosotros?, Arquitecto, Arquitecto también. Maravilloso porcentaje de individuos cultos y sensibles, el resto se reparte entre audiovisuales y bellas artes. La conversación discurre y todos agitamos al unísono nuestras copas, haciendo que se oiga el tintineo del hielo al ritmo de nuestra felicidad. Me hablan de ffff-función y de ffff-forma (lógico que les costara, son palabras que asustan), ante lo que yo continuo moviendo el vaso y, recordando a las Jenni de la ciudad, les pregunto si piensan que aprender a ser coherentes y a guardar las formas es realmente algo funcional en este loco mundo diseñado para caparazones pintarraqueados, sobre todo si pensamos que todas ellas, gracias al tuenti, ffff-follarán mucho más que yo. Pero la conversación se corta, ¿No tienes tuenti?, me preguntan sorprendidos a la vez que, del silencio y del susto, torpemente tropiezo con una loseta levantada. Casi me caigo si no es porque tengo agilidad suficiente para agarrarme a una farola y no rodar por el suelo. Sonrío mirando al cielo para evitar compartir el ridículo directamente con ellos; Nota mental del día, confirmadas dos leyes universales, la gravedad existe y cualquier cosa devalúa si hay un exceso de su uso (hasta Jennifer López repito), para los próximos cinco días mejor mantener la boca cerrada e intentar devolverle un valor justo a mis palabras.
Me alejo y me siento para recapacitar un poco, quizás me he manchado de bebida. Compruebo mi camisa azul, bonita pero un poco arrugada, los vaqueros que posiblemente debiera lavar, y mis converse rojas rotas por el talón; me gusta el conjunto, desde lejos quizás alguien podría tener en consideración mi aprecio por la estética, pero de cerca seguramente cualquiera ve mi absoluta falta de detallismo. Mientras pienso en si tendría sentido inmortalizarme tan auténtico con la cámara de mi ladrillo llamador, me imagino a mis “colegas” cerrando consecuentemente la conversación, No tiene tuenti,… Tonto seguro.
Un tipo que no estaba borracho decidió comprar un descampado en el límite del parque natural de Timanfaya, Lanzarote. Allí montó un servicio prefabricado al que practicó una ventana apaisada para que sus clientes pudieran disfrutar de la escena mientras giñaban, pero pronto tuvo que cerrar por falta de visitantes. Sin embargo, es conocido que un alemán despistado hizo allí de vientre en una ocasión, así como que las palabras que dedicó en la puerta del cagadero fueron precisamente las de “de puta madre”, lo que, a pesar de no saber si dicha frase hecha era lo único que el hombre sabía decir en nuestra lengua o si la urgencia venía siendo tremenda, sin duda confirma la teoría expuesta al comienzo de este escrito.

jajjajajajajaj, dios Jaime, me has hecho pasar un gran rato leyendo esto. Que risas por favor. Sigue así, este post ha sido genial.
bla bla bla tuenti es lo único que entiendo en conversaciones a mi alrededor vaya a donde vaya si…. xD me ha encantao, me das muchas ganas de escribir ^^ thankssss
Bueno bueno bueno…cualquiera diria que piensas todo eso en las conversaciones y paseos mientras mantienes tu rigido gepeto de highlander y haces vida normal…en cualquier lugar te honra explesarlo y sobretodo te ennoblece el hecho de escribirlo tan clarito, tan desgranado, tan digestible….yo diria “por tus escritos te conoceremos Jaime, antes que por tus palabras viva voce o tus lagrimas”…
jajajaja no tienes tuenti, tonto seguro…… jajajaja
yeah sin embargo tienes un blog… cuya repercusion es menor en cuanto a numero de personas que ven…sin embargo la calidad de las personas y lo que las personas no solo ven, sino que leen, piensan, sienten y escriben gracias a el hace que su reprecusion sea ENORME
oohh… de tus dedos rezuman palabras tan profundas…
jaimeeeeeeee!!! jajaja q eskribes mu bien hombre, xo lo del tuenti es verdá, si no tienes es q eres tonto xD
pd. tranki home, q yo te regalo unos zapatos nuevos, q en el fondo sé que lo has puesto pa eso